receta para hacer kombucha casera

Preparamos kombucha casera para poner a prueba sus beneficios y estas son nuestras conclusiones

Después de aprender a hacer kéfir casero, en Lola Market nos hemos propuesto otro reto: hacer kombucha casera. En medio de la polémica entre sus fans y detractores, nosotros hemos querido comprobar de primera mano si realmente es tan buena como parece. ¿Los resultados? Preparaos que vienen curvas…

receta para hacer kombucha casera
De sabor agridulce y con un pelín de alcohol por el fermento

¿Qué beneficios aporta la kombucha?

Muchos medios especializados alaban a la kombucha. Cada uno de ellos, expone una lista de beneficios diferentes, de manera que ya es difícil saber cuáles de ellos son reales y cuáles están de más. Hemos recopilado algunos de los más vistos:

  • Favorece la hidratación y es saciante.
  • Los microorganismos propios de la bebida ayudan a las funciones digestivas y hepáticas del cuerpo.
  • Refuerza el sistema inmune y previene el cáncer.
  • Tiene funciones antiestrés y hematoprotectora.

¿Y cuáles son nuestras conclusiones?

Después de estar tres semanas preparando y bebiendo kombucha casera, es cierto que la gran mayoría de Lola Market sí que ha notado ciertos cambios beneficiosos en su cuerpo.

Me he notado mejor estos días en el tema digestivo.

Rica y nutritiva. Lo malo es el tiempo que inviertes en prepararla.

Está claro que la kombucha casera es muy beneficiosa, pero cabe diferenciar qué ventajas aporta el té con el que se hace y cuáles provienen de la fermentación que conlleva esta bebida. Todavía no se han hecho los suficientes estudios (o son incompletos) sobre todas sus propiedades, por lo tanto, no podemos llegar todavía a ninguna conclusión clara.

Quiero probar los resultados por mí mism@

este es el hongo que se utiliza para la kombucha casera
SCOBY, el hongo de la kombucha
  • Un SCOBY.
  • Té.
  • Azúcar.
  • Cultivo iniciador (kombucha pura ya fermentada). O, en su defecto, vinagre blanco destilado o vinagre de sidra de manzana pasteurizado.
  • Agua.

El primer paso para hacer kombucha es preparar el té: hierve un cazo de agua, echa el té, añádele el azúcar y déjalo hasta que consiga la temperatura ambiente.

Una vez enfriado el té dulce, añádele el SCOBY (SYmbiotic Culture of Bacteria and Yeast), es decir, el hongo kombucha. Que podréis encontrar en Internet o prestado de algún otro preparador de esta bebida.

Añade también el iniciador para que empiece a fermentar y tapa el recipiente con una tela y goma elástica. Deja actuar al hongo aproximadamente unos 10 días dependiendo del volumen de bebida procesada y de tu gusto ¡y voilá!.

Ahora que ya sabes cómo hacerla, consigue todos los ingredientes que necesitas y empieza a hacer kombucha a tutiplén ¡venga, un nuevo sabor te está esperando!

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